Miles de años después. @zendalibros #COP25 Historias sobre el cambio climático.

(Miles de años después)

Las muestras obtenidas y su minucioso análisis eran evidentes: Incompatibles con la vida en un intervalo no inferior a unos miles de años. Los datos certificaban que la radiactividad residual no era ningún fenómeno debido a la naturaleza propia del universo, era artificial sin duda y esto lo desconcertaba. Con la luz de la estrella retornó a la superficie, se quitó la protección de sus extremidades y aún a riesgo de ser dañado palpó aquella zona que se repetía a cada instante en sus pensamientos; aquel lugar lo perturbaba.

—¿Qué pasa aquí?— se dijo mientras apretaba la superficie arenosa. La aplastó y permaneció atento, como a la escucha. Una tristeza extrema le inundó, lo invadió por completo.

Reconocer el sentimiento le provocaba una enorme curiosidad. Era consciente de que en civilizaciones, especies antecesoras y extraplanetarias habían existido estas sensaciones, condicionado su existencia, pero ellos consiguieron dominar estas alteraciones, haciendo perdurable a la especie. En un impulso fuera de toda lógica se desprendió del traje volviendo a desparramar su cuerpo sobre el terreno, ahora la superficie de contacto era mayor y sin sorpresa percibió con mayor fuerza la aflicción que emanaba a pulsos, bombeante.

De repente captó algo diferente, una imagen se unía al estímulo en forma de sentimiento que ahora pasaba a invadirlo, impregnándolo por completo. Era un ser pequeño, de toda su fisonomía una especie de globos brillantes fueron los que captaron su atención. Estaban fijos en él, como si pudieran verlo, como si tuvieran la certeza de que era observado; notó el dolor de aquel ser allí atrapado.

(Miles de años antes).

—Los hemos citado para comunicarles el resultado del informe orientador del centro acerca de las extraordinarias capacidades de su hijo— sentenció el director, sentado en la mesa de reuniones del despacho acompañado por el jefe de estudios y el psicólogo del colegio.

La madre apretaba las manos humedecidas, en espera de que aquella conversación hiciera luz en la oscuridad que suponía para ella algunos aspectos desconcertantes que venía observando en su pequeño. Tomó la palabra el orientador:

—El informe es concluyente, la superdotación de su hijo salta a la vista, pero quería matizar que lo que no somos capaces de determinar, porque no existen pruebas específicas, es la extraordinaria sensibilidad que posee junto a otras destrezas que ahora no viene a cuento detallar, porque entendemos que ya las conoce. No podría darle más información por el momento. Tengo que averiguar qué es lo que lo hace tan diferente, extremadamente sensible a percepciones que el resto de humanos ni entendemos ni somos capaces de imaginar.

Ya en casa sin mediar palabra se dirigió a su madre:

—Mamá— acabó por decir— ¿De verdad no hay solución para el planeta? ¿Llevas la cuenta de las centrales nucleares que se nos han ido de las manos en los últimos años?

—¿De qué estás hablando?— contemplando atónita cómo dos lágrimas bordeaban su rostro horrorizado.

—¡No sufras mi amor, no va a pasar nada, seguro que está todo controlado, yo cuidaré de ti

—Y a los demás, ¿también podrás cuidarlos?— afirmó enmudeciendo de golpe.

Tras un largo silencio, insistió: —mamá, ahora entiendo por qué es inevitable, hay muchos intereses económicos en juego, no van a querer pararlo—musitó retornando de su retiro.

—Martín, no digas eso, ya te he dicho muchas veces que no me gusta que me hables de esas cosas.

Hacía meses que los medios de comunicación, discretamente, relataban lo terrible de la situación. Con órdenes precisas para no alarmar ni sembrar el pánico, destilaban con cuentagotas pinceladas sobre el deterioro atmosférico y las consecuencias a nivel global que se estaban produciendo. Martín intuía lo que en poco tiempo sucedería inevitablemente, y lo más traumático para él, es que era consciente de que no podía hacer nada, solo un curioso pensamiento lo evadía de tan terrible escenario: se sentía observado.

—Tengo que pedir ayuda, no puedo solo, no puedo parar esto solo—repetía desesperado mientras percibía de nuevo la presencia de ese algo que a veces en sueños y otras despierto parecía contemplarlo con el mismo asombro.

—¡Ayúdame a pararlos, tenemos que hacerlo, esto no puede acabar así, no sé cómo, dime cómo! — se sorprendió gritando mientras su rostro se llenaba de lágrimas.

Por un instante, atendió al cariz de su naturaleza, se sabía diferente, decidió que recurría a las peculiaridades que les habían sido dadas para intentar hacer algo, por muy disparatado que fuera.

De nuevo lo vio, ese algo estaba ahí, mirándolo perplejo y sin saber cómo, en un acto reflejo tal vez, de su interior partió un sonido reverberante y perturbador, sin sentido quizás para cualquiera que lo escuchara, pero que estaba seguro que ese ser proveniente de otro momento, otro lugar, entendería.

(Miles de años después).

—¡Ayúdame a parar esto!—Se dejó caer hacia atrás sorprendido por el contenido del mensaje…

—¡Ayúdame a parar ésto!,¡ayúdame a parar ésto!—Repitió para sus adentros una y otra vez mientras miles de cuestiones sin respuesta lo aturullaban. Decidió calmarse, sintió inquietud. No era posible sentir inquietud ¿ o si?, él ahora la estaba sintiendo, ¿estaba nervioso, podía ser eso?. Su especie era el resultado de miles de años de evolución, su genoma modificado y adaptado para sobrevivir en multitud de escenarios desfavorables, y en ese instante se sentía ¿nervioso?

—¿Es posible que ese ser, ese sentimiento se esté comunicando conmigo? ¿cómo ha podido hacerlo? ¿se trata de una especie primitiva?,¿estará catalogada?, ¿es posible que el mensaje provenga de…, de otro momento en el tiempo?

Logró avanzar tras un largo instante de pesadumbre donde se cuestionó por primera vez en su vida todo lo conocido.

(Miles de años antes)

—Me ha escuchado, lo sé— se sintió aliviado. —Este es el camino—sonrió mientras en su cabeza daba forma a una especie de táctica con la que frenar el despropósito humano que adivinaba.

4 comentarios sobre “Miles de años después. @zendalibros #COP25 Historias sobre el cambio climático.

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  1. Ummmm….MUY bueno el cuento! Engancha desde el principio. Me encanta! Y da para más…Felicidades y suerte! (tengo uno por allí en el blog que se llama UN PASO NADA MAS…

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